Opinión

Antipedagogía del secreto

La escasez de información oficial es contraria a la democracia y un obstáculo a nuestra capacitación ciudadana

Comprendemos que algunos asuntos, sobre todo referidos a seguridad y defensa, en ocasiones deben mantenerse en secreto. Pero los órganos del Estado están en la obligación de darnos a conocer de manera completa, rápida y accesible la inmensa mayoría de la información que se refiere a sus actuaciones. Es así como podemos ejercer nuestra soberanía: no somos los mandados por el Gobierno, somos quienes le mandamos. Y para proponer, exigir, decidir, actuar y controlar, requerimos tener todos los datos a la mano. De esta manera, a la vez, nos formamos como ciudadanas y ciudadanos críticos y participativos: conociendo y evaluando información aprendemos acerca de diversos temas que nos afectan y nos preparamos para ser mejores soberanos. Aprendemos así sobre los suelos de Venezuela y su cultivo, los logros y las fallas en la atención a nuestra salud, la situación de nuestras escuelas y universidades, la industria petrolera y sus planes… Eso lo señala la Constitución en su artículo 62: “La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo tanto individual como colectivo”. Y esa participación implica contar con toda la información existente. 

La desidia a la hora de comunicar o, peor, el ocultamiento de información “poco favorable” no pueden ser opción para el Gobierno. En este sentido, la Memoria y Cuenta de cada ente público necesita estar disponible en Internet. ¡Lo estuvo diez o doce años atrás! Hoy llega a ser un documento de difícil acceso. Ese es el caso en el Ministerio de Educación, por ejemplo. 

Además, la Memoria y Cuenta debe cambiar su formato tradicional: junto a los datos minuciosos para la consulta de especialistas, ha de incorporar medios atractivos y eficaces de resumir y presentar información a toda la ciudadanía: infografías, gráficos, esquemas, recuadros… La serie de informes de la Consulta Educativa del 2014 son un buen ejemplo en esta línea. No es cuestión de consignas ni de edulcorada propaganda, requerimos que se nos hable claro y se nos ofrezca la información completa. 

lacuevat@hotmail.com

/N.A

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