Milton Coleman, editor de The Washington Post, nombrado presidente de la Sociedad Interamericna de Prensa (SIP) en octubre pasado, que lanza ataques virulentas contra Argentina bajo el pretexto de la libertad de expresión, es un afroamericano que debe su carrera al cuchillazo por la espalda que le pego al líder, también afroamericano, Jessie Jackson, por una opinión expresada en privado sobre Israel y los judíos.
Joven reportero por el Post, Coleman solicitó en 1984 un encuentro con Jesse Jackson, entonces candidato a la Presidencia.