Como se ha dicho, y para bastantes venezolanos y algunos latinoamericanos es un lugar común, José Vicente Abreu Rincones, apureño paisano del Negro Primero (y por ello certeramente bautizado por nuestro común querido amigo y maestro Pedro Elías Hernández Figueredo como el Mestizo Primero), alumbrado en San Juan de Payara el 20 de junio de 1927, talabartero entre otros mil oficios ciertos o inventados, fue un héroe. Uno de los genuinos en la Venezuela del siglo XX.