En la quinta La Esmeralda se celebró el sábado uno de los más sonados saraos de los fastos citadinos.
Desde temprano se agolparon apretadas caravanas de camionetones con nutridas comitivas de seguridad, protocolo y relaciones públicas de Dientes Rotos, Reputaciones Consagradas y Nulidades Engreídas sin ideología, trayectoria ni obra.


















