Dueña

 |  Escrito por Mariana Torrelles  |  0

Esta es la curiosa anécdota que le sucedió el pasado sábado a Kaylyn Marie, una ciudadana estadounidense. Marie estaba tomando un baño en la piscina ubicada en el patio trasero de su casa cuando, de repente, se percató de que el palo de madera que sostenía la puerta corrediza que daba a su patio se movió de lugar y esta se cerró, quedándose ella fuera de su habitáculo sin poder entrar.

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