Tres estudios revelan daños diferentes

El cigarrillo destruye químicamente al cerebro

La mejor medida es dejar de fumar, la sociedad que aprecia a sus habitantes debe ayudar a esto. (Foto: Archivo).
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YVKE Mundial / Shauki Expósito/ Agencias

Tres estudios reconocidos en los últimos 5 años expresan claramente lo que sucede con las personas que fuman o están expuestas constantemente al humo del cigarro, su cerebro se destruye química y funcionalmente.

El primer nivel de daño es imperceptible sin estudios, pero no tarda mucho el abuso del consumo del cigarrillo en causar efectos visibles en la persona, y empeorar su dependencia hacia esta droga.

Disminución de la corteza cerebral

Según revela un estudio europeo publicado en la revista Biological Psychiatry, las personas fumadoras sufren un adelgazamiento de la corteza orbito frontal, la parte de nuestro cerebro que denominamos mente.

Los experimentos demuestran que cuanto más cigarros fuma al día una persona y más tiempo lleva siendo fumadora, más fina es su corteza cerebral en esta región. El adelgazamiento de la corteza del cerebro ha sido relacionado con el envejecimiento acelerado y la reducción de la inteligencia.

Además, según concluye Simone Kühn, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Humboldt en Alemania y coautora del estudio, dado que la corteza orbitofrontal ha sido relacionada con el control de impulsos, la recompensa, y la toma de decisiones, su adelgazamiento puede aumentar el riesgo de empeorar la adicción a la droga. En consecuencia, fumar tendría un efecto acumulativo que hace que para los fumadores crónicos resulte cada vez más difícil abandonar el hábito, lo que explica la dependencia exagerada que algunos venezolanos fumadores tienen hacia el vicio, es más que simplemente una actitud.

Nervios a flor de piel

El fumar afecta a las células nerviosas y altera la composición química del cerebro, según el primer estudio realizado con la técnica de espectroscopia de protones por resonancia magnética.

Este estudio vincula la adicción a la nicotina con la neuroquímica, y el proceso de como se transmiten los impulsos nerviosos.

Es interesante, porque esta técnica permitió demostrar que dejar de fumar restablece el orden natural de la sustancias químicas para un funcionamiento equilibrado de nuestro cerebro.

Revela la misma investigación que el efecto es inmediato, apenas se decide dejar el cigarrillo el cerebro comienza a reaccionar restituyendo la química interna, cuarenta y tres fumadores que lo habían dejado demostraron que el proceso de deterioro puede invertirse, y que el daño tiene solución.

El estudio muestra que fumar durante mucho tiempo daña las células nerviosas y altera la composición química del cerebro, causando en apariencia daños neuronales, aunque como ya explicamos, totalmente reversibles si se tiene fuerza de voluntad, así lo asegura el investigador Okan Gür, según los resultados de la espectroscopia de protones por resonancia magnética.

Esta técnica se utiliza para analizar los protones que se encuentran en el cerebro tanto en condiciones normales como patológicas. Desarrollada en la década de los ochenta ha ido ganando aceptación en la evaluación de enfermedades neurológicas.

La MRS de protones mide el metabolismo cerebral a nivel celular y ofrece datos detallados sobre la química del cerebro y su metabolismo, implicado en numerosos procesos físicos y químicos del organismo.

Aunque se fume durante años

No hay medicina, todo es voluntad y medicamentos para luchar contra la ansiedad, así se tenga 25 años fumando, si en una sociedad se cuenta con el apoyo para dejar el vicio, inmediatamente el cerebro comienza a sanar.

Los científicos examinaron a un total de 21 hombres y 22 mujeres de edades comprendidas entre los 51 y los 59 años dos semanas después de que hubieran comenzado un programa para dejar de fumar y de nuevo seis meses más tarde. En el estudio también participaron 35 personas no fumadoras.

Este estudio de la Universidad de Bonn ratificó la primera investigación abordada en este especial, sobre la disminución de la corteza cerebral frontal en los fumadores.

Glóbulos blancos atacan al cerebro

Existe un vínculo directo entre fumar y el daño al cerebro producido por el sistema inmunológico, corroboraron los investigadores indios Debapriya Ghosh y Anirban Basu del Centro Nacional de Investigaciones Cerebrales.

Ghosh y Basu descubrieron que el tabaco contiene un compuesto que incita a los glóbulos blancos en el sistema nervioso central a atacar a las células saludables en el cerebro, lo cual conduce a un daño neurológico.

Los investigadores se concentraron en el estudio del compuesto conocido como NNK, el cual es una sustancia química procancerígena que puede convertirse en un carcinógeno cuando es alterada en el proceso metabólico del cuerpo.

Su estudio revela que el NNK provoca una respuesta exagerada de las células inmunológicas del cerebro, conocidas como microglia. Estas tienen la función de destruir las células dañadas o enfermas de la masa cerebral.

Pero al ser provocadas por el NNK se alertan exageradamente y atacan sin piedad a las saludables en vez de las enfermas, a las cuales deben eliminar.

El NNK está presente en todas las formas en que se presenta el tabaco, incluso el de mascar. Al mismo tiempo, el estudio advierte que el fumar de segunda mano también puede conducir a las mismas condiciones de neuroinflamación.


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