El cerebro de los bebés es extremadamente vulnerable, es por ello que según estudios de la investigadora, Megan Horton de la Universidad de Columbia, indican que las sustancias químicas tóxicas como el caso de los insecticidas afecta la inteligencia de los bebés.
Las mujeres expuestas a las sustancias químicas de los insecticidas durante el embarazo, los niños podrían tener un desarrollo cerebral más lento, según el estudio.
El equipo analizó muestras de aire del ambiente en el que vivían cientos de embarazadas para identificar los niveles de Butóxido de Piperonilo BOP y otra sustancia química llamada Permetrina, ambas sustancias son componentes de los insecticidas de uso doméstico.
Según un test realizado a 42 mujeres, las madres que más cantidad de BOP habían respirado, tuvieron bebés que obtuvieron 3,9 puntos menos del promedio de la inteligencia de un niño de 3 años (el resultado normal es de 85 puntos o más). Esos cambios también fueron similares a los observados en niños con baja exposición al plomo, indicó Horton.
Entre las 42 mujeres que habían respirado los niveles más altos de BOP, casi la mitad tenía un bebé con un desarrollo mental por debajo del normal. “Eso quiere decir que a estos bebés no les irá tan bien en la escuela“, dijo Horton sobre el estudio.
Aun así, los resultados no prueban que el BOP cause el retraso del desarrollo. Según Horton, se desconoce la cantidad promedio de BOP en el aire y si los niveles bajos son seguros.
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