Mujeres permanecen en cargos de menor relevancia

Sigue siendo una asignatura pendiente

Mujeres permanecen en cargos de menor relevancia

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Foto: IVIC
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En el mundo hay más de 3.700 millones de mujeres, equivalentes al 49,5% de la población total. Amas de casa, esposas, hijas, madres y abuelas, pero también estudiantes, profesionales, técnicas y hacedoras de oficios. En la mayoría de los casos, las mujeres asumen varias tareas al unísono.

¿Cuántas de ellas lograron vencer los prejuicios y trabajan en investigación científica y desarrollo tecnológico? Según el Instituto de Estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), muy pocas: 29%. El otro 71% de los investigadores son hombres. La ciencia sigue siendo masculina.

Pese a esa enorme disparidad, la igualdad de género en Latinoamérica goza de mejor salud que en otras regiones.

“Nuestra organización social permite que podamos avanzar más. En los países más estructurados, sobre todo en Europa, las oportunidades de ascenso para las mujeres son limitadas”, aseguró María Victoria Canino, jefa del Centro de Estudios de la Ciencia del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic).

Su apreciación coincide con los datos de la Unesco. En comparación con países de Asia Meridional y Occidental (19%), África Subsahariana (30%), y Norteamérica y Europa Occidental (32%), la participación femenina en los asuntos de ciencia y tecnología en América Latina y el Caribe es de 45%.

No obstante, “aun tenemos una inequidad bastante acentuada en todos los campos, no solo el científico”, acotó Canino en la presentación en el Ivic del libro La otra: el mismo, mujeres en la ciencia y tecnología en Venezuela (2017), editado por la Editorial El perro y la rana y del cual es compiladora junto con Hebe Vessuri, investigadora emérita del Ivic.

La obra es una fotografía de una década (1998-2008) sobre la presencia y experiencia de mujeres venezolanas en escenarios de ciencia y tecnología, tanto públicos como privados. Además, ofrece luces acerca del estado del arte y las expectativas del tema de la equidad de género en el país.

 

Pinceladas de realidad

En el libro, la socióloga egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Rosa Bolívar, expuso el caso de profesoras adscritas a la Escuela de Ingeniería Mecánica de la UCV, quienes tuvieron que arreglárselas para culminar sus carreras a medida que desempeñaban otras funciones.

“Las entrevistadas hicieron redes familiares con sus madres, hermanas, esposos y en algunos casos contratando servicio doméstico. Muchas veces la mujer tiene que renunciar a alguno de sus roles y la mayoría de las veces el simple hecho de ser mujer te impide estar en un puesto más elevado”, precisó Bolívar.

Estadísticas de la ONU así lo confirman. Según un estudio realizado en 14 países, la probabilidad de que las estudiantes terminaran la licenciatura, maestría o doctorado en ciencias era de 18%, 8% y 2%, respectivamente. En cambio, la probabilidad de que los estudiantes finalizaran estudios de licenciatura, maestría o doctorado en ciencias era de 37%, 18% y 6%, respectivamente.

Ana Castellanos, profesional asociada a la investigación del Ivic, trabajó con mujeres emprendedoras organizadas en cooperativas, madres procedentes de sectores populares y con poca o ninguna experiencia laboral.

“Encontramos que el aspecto sexual estaba muy marcado, las mujeres se encargan de lo doméstico y artesanal mientras que los hombres hacen otras tareas”, indicó Castellanos.

A juicio de la autora, es importante que “la academia se involucre en estos procesos desde el respeto y la colaboración, como la publicación de este libro, para que podamos unir esfuerzos y nos reconozcamos mutuamente”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, anunció recientemente que por primera vez desde la fundación de esta organización hace 72 años, se había logrado la paridad de género en los cargos directivos más altos de la Secretaría General.

De hecho, la paridad de género y el empoderamiento de niñas y mujeres constituye el quinto objetivo universal de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, suscrita en 2015 por 150 Jefes de Estado y de Gobierno.

Mujeres y niñas “siguen sufriendo la discriminación y la violencia en todos los lugares del mundo. La igualdad entre los géneros no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible”, afirmó la ONU.

 

La otra: el mismo, mujeres en la ciencia y tecnología en Venezuela puede descargarse en la página web www.elperroylarana.gob.ve. Incluye aportes de la socióloga María Alejandra Aray.

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