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Curiosidades y costumbres secretas de Brasil

La selección brasileña es una selección peculiar. Favorita para ganar en Rusia pese al primer tropiezo ante Suiza, cuenta con una nómina espectacular de jugadores… con inicios muy humildes. Desvelamos algunas de las curiosidades y costumbres de la Canarinha.

EL SANTUARIO DE TITE

 

 

 

 

 

El seleccionador brasileño es un apasionado de la Virgen Nossa Senhora Aparecida, virgen de la que también es devoto Ronaldo Nazario. Monta un pequeño santuario en los baños de los vestuarios antes de cada partido, para rezar por sus jugadores. La mañana antes de los encuentros sale a pasear y visita las Iglesias más importantes de la ciudad y regala a sus jugadores pulseras de santos y de la virgen para que les de fuerza y les proteja durante los encuentros. Su mujer rompió a llorar con el tercer gol del 1-7 de Alemania y tuvo que apagar la tele e irse a dar un paseo con ella. Ganó un Mundial de Clubes dirigiendo a Corinthians en el año 2012.

LAS BOTAS FABRICADAS A MANO DE ALISSON BECKER

 

 

 

 

 

Su tío era zapatero y le hacía las botas de jugar al fútbol a mano. Su hermano, Muriel Becker, también era portero y jugaban juntos en el Inter de Porto Alegre. Alisson era el suplente hasta que una lesión de su hermano, que también ha sido internacional en las categorías inferiores de Brasil, le dio la titularidad. Familia de guardametas, hasta su madre jugaba al fútbol bajo los palos. En su tiempo libre, Alisson también toca la guitarra y compone sus propias canciones. Se enfadó hace unos meses porque en el FIFA sólo le dieron una estrella en habilidad en el juego de pies.

EL CAMIÓN DE DANILO, QUE EMPEZÓ JUGANDO DE PORTERO

 

 

 

 

 

Cuando era niño jugaba de portero, hasta que un día coincidieron dos en un partido y su entrenador le obligó a jugar de lateral. Ya nunca volvió a ponerse los guantes que su padre le había comprado con una paga extra. De Bicas, un pequeño pueblo de Minas, cada vez que gana un título organiza una rua por sus calles subido a un camión de bomberos. Su cumpleaños es el 15 de julio, día de la final del Mundial.

THIAGO SILVA CASI MUERE DE TUBERCULOSIS… EN MOSCÚ

 

 

 

 

 

Estuvo internado seis meses en un hospital ruso, cuando jugaba en el Dinamo de Moscú, por una tuberculosis que casi le cuesta la vida. Entonces vivía solo en Rusia, tenía 17 años, y su madre y su novia no pudieron ir a verle hasta pasados cuatro meses. Es el único jugador de esta selección de Brasil que disputa su tercer Mundial. Perdió la capitanía de Brasil tras 2014 por llorar durante la tanda de penaltis ante Chile, en la que La Canarinha casi cae eliminada en octavos de final.

MIRANDA, EL ‘MUDO’ DE BRASIL ES EL MENOR DE 11 HERMANOS

 

 

 

 

El menor de 11 hermanos. Cuando tenía seis años falleció el mayor, de 24, que era futbolista. Entonces le dijo a su madre que él también lo sería y que jugaría un Mundial con Brasil. Tímido como pocos, dicen en el vestuario que sólo habla cuando le preguntan. Tite, sin embargo, cree que es uno de los jugadores con más carácter del equipo y le llama capitán.

MARCELO SE LLEVÓ EL BALÓN DE CARDIFF… A BOTAFOGO

 

 

 

 

 

El madridista no colecciona camisetas de sus rivales y compañeros, sino botas de fútbol. Las tiene expuestas en una vitrina en su casa de Madrid y las de Zidane son sus preferidas. También tiene dos pares de las de Ronaldo. Lleva tatuada la fecha en la que nació su abuelo Pedro (26 de mayo de 1938), que dejó su trabajo para cobrar la indemnización y comprarse un coche con el que llevar a su nieto a jugar al fútbol. El coche, rojo, también lo tiene tatuado, como la Champions y los años en las que ha salido campeón. Se quedó con uno de los balones usados en la final de Cardiff… ¡y se lo llevó a la playa de Botafogo para que sus amigos jugaran al fútbol con él!

CASEMIRO ERA CARLINHO Y EMPEZÓ JUGANDO CON SU PRIMA

 

 

 

 

 

Empezó a jugar al fútbol para el Moreira porque al equipo de su prima Mónica le faltaba un portero un día que diluviaba en el entrenamiento. El entrenador le vio maneras de jugador y le fichó para la escuela, pero de jugador de campo. En su país, sus amigos y familiares le llaman Carlinho. Con su primer sueldo en el Sao Paulo le compró una casa a su madre.

PAULINHO CASI SE ARRUINA JUGANDO EN POLONIA Y LITUANIA

 

 

 

 

 

El jugador del Barcelona estuvo a punto de dejar el fútbol a los 17 años, tras ir a jugar a Lituania y Polonia y volver sin dinero. Le convencieron para que jugara en el Bragantino y de ahí dio el salto al Corinthians, donde fue el campeón del mundo. La primera vez que su madre lloró en un campo de fútbol fue cuando su hijo debutó en el Camp Nou. Decidió volver de China porque Tite le dijo que para garantizarse el Mundial debía jugar en Europa. La llamada del Barcelona es lo mejor que le ha pasado en la vida, asegura ahora.

WILLIAN EMPEZÓ A COLECCIONAR GORROS DE COLORES EN UCRANIA

 

 

 

 

 

Colecciona gorros de todos los colores desde que fue a jugar a Ucrania. El peor momento de su vida fue el fallecimiento de su madre, en 2016. Cuenta que tras 10 días en coma, antes de morir, ella despertó en el instante justo en el que marcó un gol a Venezuela. Dicen de él que tiene el mejor golpeo de balón de toda la Seleçao.

COUTINHO SE CAYÓ POR UNA ALCANTARILLA CON CUATRO AÑOS

Cantaba el himno de Brasil todos los días en el colegio y él cerraba los ojos soñando que era jugador de la Seleçao. Estudió en la escuela del club Vasco de Gama. Sus dos hermanos mayores, que le sacan 15 y 19 años, tienen grabados casi todos sus partidos de la infancia, cada uno filmaba un tiempo. Se cayó por una alcantarilla cuando tenía cuatro años y salió ileso milagrosamente.

 

NEYMAR SE IBA A LLAMAR MATEUS, PERO SU PADRE… 

 

 

 

 

 

Se puede decir que Neymar empezó a tener representante, su padre, desde la cuna. Porque el 10 de la selección brasileña se iba a llamar Mateus, tal y como habían decidido su madre Nadine y su padre Neymar, pero de camino al registro, su papá decidió cambiar de idea y sin decirle nada a nadie le puso su nombre: Neymar. Estuvo a punto de morir en un accidente de tráfico cuando tenía seis meses, al perder su padre el control del coche en una noche de tormenta. Usaba a su hermana Rafaella y a su prima de conos para ensayar sus regates. Le descubrió un ojeador en la playa, mientras subía y bajaba las escaleras de una grada durante un partido de fútbol playa de su padre. Harto de las críticas, renunció a la capitanía de Brasil tras los Juegos Olímpicos de Río. Es el jugador más caro de la historia del fútbol, tras el traspaso al PSG por 222 millones.

GABRIEL JESÚS NO ENTENDIÓ NADA EN SU LLAMADA CON PEP

 

 

 

 

A Gabriel Jesús le apodan ‘Tetinha’. Hace cuatro años pintaba de verde y amarillo las calles de Jardim Peri, una de las favelas más peligrosas de Sao Paulo. Guardiola le convenció para fichar por el City tras una llamada, dice, en la que no entendió ni la mitad de las cosas que le contó. Celebra los goles imitando una llamada de teléfono en honor a su madre, a la que llama antes y después de cada partido. Nunca conoció a su padre.

 

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