Autoridades australianas hallaron este miércoles una ballena muerta de 12 metros de longitud y 30 toneladas de peso en una playa de NewPort.
Los expertos del Parque Nacional removieron la reja de uno de los costados de la piscina para que la marea se llevara nuevamente el cuerpo, que según analizaron, debía llevar 3 o 4 días muerto. Si la marea no se lo lleva en la noche, están analizando romper la pared de la piscina que da al mar, y en un caso extremo, cortar el cuerpo, aunque eso sería un peligro por la cantidad de tiburones que podrían atraer.
Según los expertos, no es inusual ver en esta época del año ballenas muertas en Australia, pues es el final del período migratorio y las ballenas enfermas son las que se retrasan y quedan atrás. Según señalaron, lo más probable es que la muerte del animal fuera producto de una enfermedad.
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