Entrevista Gerónimo Pérez Rescaniere

“Pérez Jiménez quería recuperar el Esequibo y por eso fue derrocado”

Gerónimo Pérez Rescaniere, historiador e investigador (Foto: Ciudad Caracas)
Su voto: Ninguno Media: 1 (1 voto)
YVKE Mundial/Clodovaldo Hernández

Toda historia tiene una versión oficial y otra desconocida. Si uno quiere conocer una de las versiones desconocidas del 23 de enero de 1958, le conviene escuchar al investigador Gerónimo Pérez Rescaniere, quien ha ahondado en los factores internacionales que incidieron en el derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez, momento que significó el inicio de la democracia representativa.

Pérez Rescaniere ubica el antecedente en 1956, en la trama de un mundo en plena Guerra Fría en el que el gran líder egipcio Gamal Abdel Nasser nacionalizó el canal de Suez, generando la reacción de Gran Bretaña y Francia (países que lo construyeron y lo explotaban). Explica que si bien la coalición británico-francesa, con apoyo israelí, derrotó a Egipto, las dos grandes superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, les exigieron retirarse. Cada uno tenía sus razones geopolíticas, pero lo cierto es que los ingleses fueron desautorizados. “Pérez Jiménez, que era patológicamente antibritánico, vio la oportunidad de ejecutar una acción que venía planificando hace años: la recuperación del territorio Esequibo (que entonces era posesión colonial de Gran Bretaña), mediante una gran operación militar –dice Pérez Rescaniere–. Pensó que con una acción nacionalista, una versión suramericana del canal de Suez, podría permanecer en el poder por cinco años más”.

Pérez Rescaniere asegura que el plan de invadir el Esequibo formaba parte de una visión geopolítica que el dictador compartía con otros militares suramericanos y que apuntaba a crear un gran canal fluvial en el subcontinente, desde el Orinoco hasta el Río de la Plata.

¿Pérez Jiménez esperaba el apoyo de Estados Unidos para mantenerse en el poder, aun con ese proyecto?

—Pérez Jiménez era muy pronorteamericano, pero contrario a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Los estadounidenses sabían que con él podían hablar y estaban seguros sus intereses. Sin embargo, los ingleses, que aceptaron humillarse cuando les quitaron Suez, en este caso advirtieron a EEUU que era necesario salir de “ese gordito de Caracas”, pues si se apoderaba del Esequibo iba a desequilibrar por completo Suramérica. El gobierno estaba desprestigiado por las persecuciones políticas y por la negativa a hacer elecciones. Además, Pérez Jiménez, en sus últimos tiempos, se puso radical, incluso ordenó abrir a la fuerza varias cajas de seguridad, buscando documentos que tenía la Embajada de EEUU en bancos de Caracas. En ese momento fue que dijeron: “hasta aquí llegamos”.

¿Los factores internos estaban claros en que ese era el contexto internacional?

—No hay que olvidar que era un régimen muy impopular, de los abusos cometidos contra los opositores ya se hablaba en secreto en todas partes. Los diferentes grupos tenían diversas razones para sumarse a la conspiración. Acción Democrática fue el partido que más se embraguetó contra Pérez Jiménez, junto con la Juventud Comunista. Claro que los políticos sabían que Pérez Jiménez se había puesto en la mala con EEUU y trataron de valerse también de ello.

EL CUADRO DE LA FUERZA ARMADA

Pérez Rescaniere señala que Pérez Jiménez armó su plan de recuperación del Esequibo varios años antes y para ello compró aviones, envió pilotos a entrenamiento, hizo construir carreteras en la selva y planificó una gran maniobra naval que liderarían los hermanos Wolfgang y Carlos Larrazábal. Sin embargo, fueron precisamente oficiales de la Aviación y la Marina los primeros en alzarse en enero de 1958.

¿Por qué Larrazábal termina siendo, incluso, la figura de la transición tras la caída de Pérez Jiménez?

—Quizá porque pertenecía a la Marina, que en cualquier país es la fuerza más culta, más espía, más internacional y más masónica. Sus oficiales estaban muy al tanto de esa encrucijada mundial. También tuvieron peso varios oficiales importantes de la Aviación, que estaban muy bien relacionados en EEUU. Eso tal vez explique que el primer alzamiento, el del 1 de enero, fue protagonizado por la Fuerza Aérea. Llegó la orden norteamericana de tumbar a Pérez Jiménez y ellos lo tumbaron.

EL FACTOR SPUTNIK

Pérez Rescaniere también señala las causas geopolíticas internacionales que causaron la exclusión del Partido Comunista y de algunos dirigentes sociales de la coalición que derrocó a Pérez Jiménez. “En 1957, la Unión Soviética lanzó el primer satélite artificial, el Sputnik. Eso fue una causa de muchos temores en EEUU y Europa, pues demostraba la capacidad de la URSS para transportar armas nucleares a escala intercontinental. Por eso, la OTAN, que estaba desarticulada por lo de Suez, se reunificó. Washington aceptó derrocar a Pérez Jiménez y buscaron la manera de sacar del juego a cualquiera que pudiera ser representante de los intereses soviéticos en América”, explica.

¿Quién fue la figura clave de esa exclusión de los factores progresistas?

—Nelson Rockefeller, uno de los hombres más ricos del mundo, protector desde muchos años antes de Rómulo Betancourt. Él maniobró para que se realizara una reunión en Nueva York en la que participaron Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba.

—¿Es el famoso Pacto de Nueva York, precedente del Pacto de Punto Fijo?

—Sí. En la prensa local apareció como una reunión social en la que se tomaron una foto, pero se cree que fueron al Departamento de Estado y firmaron un pacto en el que se comprometían a evitar que los comunistas pudieran llegar alguna vez al poder. Tal vez algún día se conozca ese documento, cuando lo desclasifiquen.

_________

Historia y teatro

Gerónimo Pérez Rescaniere (Caracas, 1944) es escritor e investigador histórico. Estudió teatro y actuó tanto en las tablas como ocasionalmente en la TV. Se hizo de una cultura cinematográfica yendo a diario a la Cinemateca Nacional durante varios años seguidos. Para incursionar en la narrativa se formó de la mano del escritor uruguayo-venezolano Ángel Rama. Como fruto de ese esfuerzo, tiene publicadas dos novelas: Jabón de olor y El amor y el interés.

En lo que respecta al campo de la historia, su inclinación comienza cuando, siendo niño, le tocó ver el paso del cortejo fúnebre del presidente Carlos Delgado Chalbaud. “Esa imagen me quedó grabada para toda la vida”. No es de sorprenderse entonces que una de sus líneas de investigación sea sobre este personaje asesinado en 1950.

También tiene en su haber una obra en tres tomos, que intenta abarcar la historia De Cristóbal Colón a Hugo Chávez Frías, publicada por el Fondo Editorial del Ipasme.

En 1983 tuvo la oportunidad de entrevistar a Marcos Pérez Jiménez, aunque lamenta que haya sido vía telefónica. Publicó, en dos entregas, una versión de la conversación en El Diario de Caracas. También ha tenido una relación de amistad con personas que participaron en la ejecución de la política exterior y del alto mando del dictador, destacando entre ellos el embajador Leonardo Altuve Carrillo y Miguel Moreno, hermano del excomandante de la Fuerza Aérea, Félix Ramón Moreno.


Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd><img><table><tr><td><th><tbody><div><p class="rtecenter"><h1><h2><h3><h4><b>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

Type the characters you see in this picture. (verificar usando audio)
Escriba los caracteres que ve en la imagen de arriba. Si no puede leerla, envíe el formulario y se creará una nueva imagen. No se diferencian mayúsculas de minúsculas.