¿Qué hacer en un caso de hipo e hiperglucemia?

Requiere atención inmediata

¿Qué hacer en un caso de hipo e hiperglucemia?

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Foto: Referencial
YVKE Mundial/ Prensa CRCR/ FC

Estas alteraciones son dos condiciones relacionadas con el desbalance de la concentración de azúcar en la sangre, muy propensas a manifestarse en personas con diabetes, según lo indicó el médico endocrinólogo Tulio López. Ante estos episodios es importante conocer sus síntomas y las formas de recuperación rápida, ya que una glucosa fuera de los parámetros normales es dañina para la salud.

Explicó el profesor de posgrado de endocrinología de la Universidad Central de Venezuela, que cuando el nivel de glucosa es inferior a los 70 miligramos por decilitro la condición recibe el nombre de hipoglucemia. Cuando la concentración supera los 140 mg/dl, se aplica el término de hiperglucemia.    

La glucosa en la sangre es la fuente principal de energía del cuerpo y su nivel normal en el organismo varía a lo largo del día, ya que guarda relación directa con la ingesta de alimentos. Cuando se come, hay una liberación de insulina para mantener la glucemia dentro de un intervalo, que raramente supera los 140 mg/dl y que suele regresar a niveles previos a la comida (70-80 mg/dl), en 2 o 3 horas.

“La insulina es una hormona producida en el páncreas, la cual es responsable de permitir que la glucosa entre en las células para la producción de energía o para su almacenamiento y posterior utilización. Cuando su secreción es insuficiente o su acción es deficiente, se eleva la glucosa en sangre, produciéndose la patología llamada diabetes mellitus”, detalló el endocrinólogo.

Síntomas y signos

De acuerdo con el doctor López, el principal criterio para diferenciar rápidamente entre hipoglucemia e hiperglucemia es por medio de la medición bioquímica de la concentración de glucosa, a través de una muestra sanguínea. También existen algunas pautas clínicas, dadas por la presencia de síntomas y signos diferentes.

Los principales síntomas de la hipoglucemia son: debilidad, cansancio, mareos, somnolencia, palidez cutánea, confusión o desorientación y se puede agravar con convulsiones y coma. En el caso de la hiperglucemia la persona puede sentir la necesidad de orinar con frecuencia, sed insaciable, muchas ganas de comer y hambre, cansancio y visión borrosa.

Ambas condiciones deben ser tratadas lo más pronto posible. La recomendación médica en caso de hipoglucemia, es que si la persona está consciente ingiera azúcar. “Debe consumir 20 gramos de glucosa que pueden estar en media taza de jugo con azúcar o media taza de refresco no dietético, una taza de café con leche con azúcar, una cucharada de miel, o caramelos”, propuso el galeno.

Se sugiere chequear la concentración de glucemia (tomando una muestra de sangre de la piel con un medidor portátil) cada 15 minutos. Si continua el nivel bajo, repetir la operación previa hasta alcanzar la normalidad. Lopez recomendó tener una merienda si el tiempo programado para comer está a más de 1 hora, para evitar caer de nuevo en hipoglucemia.

Cuando la persona no está en capacidad de ingerir alimentos, se le puede administrar una ampolla de glucagón, hormona que aumenta la glucemia rápidamente. Luego debe ser trasladado a un centro asistencial donde se le administrará glucosa endovenosa, para lograr en corto tiempo el restablecimiento.

Tomando control

La hiperglucemia no controlada con dieta y ejercicio debe ser tratada con medicamentos orales o insulina. “Muchas veces las hiperglucemias son debidas al incumplimiento del régimen nutricional o falla en el tratamiento farmacológico. Si estas se agravan pueden aparecer complicaciones agudas como la cetoacidosis diabética o el coma hiperosmolar, las cuales deben ser tratadas rápidamente en centros de salud con atención especializada”, resaltó el endocrinólogo.

El especialista comentó que el buen control de la diabetes no es fácil, pero si es posible. Indicó que a través de educación, voluntad y ganas de vivir, los pacientes pueden tener un control de su condición, lo cual beneficia la prevención o el retraso de complicaciones.

“Para lograr un buen control, el paciente debe cumplir su régimen nutricional, hacer ejercicio, administrarse el tratamiento médico adecuadamente y practicarse el autocontrol de las glucemias con la frecuencia necesaria y debe estar en capacidad de reconocer los síntomas de hipo o hiperglucemia para saber actuar en el caso de que alguna de estas se presente”, concluyó.

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