¿No puedes detener tu deseo de orinar? Conoce acerca de la vejiga hiperactiva

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¿No puedes detener tu deseo de orinar? Conoce acerca de la vejiga hiperactiva

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Foto: Archivo.
Salud180

La vejiga hiperactiva es una enfermedad, cuya causa se desconoce. Se trata de un descontrol neurológico por el cual la vejiga se contrae fuera de orden y esto hace que la persona tenga urgencia, un deseo incontrolable de orinar y, de hecho, si se sigue contrayendo, le puede hacer perder algunas gotas. Es una condición altamente inhabilitante para las personas, las obliga a orinar más de dos veces por noche y más de diez veces por día. La urgencia es el síntoma más frecuente. Además, si esta enfermedad avanza, produce urgencia e incontinencia; es decir, la persona siente un deseo incontrolable de orinar, quiere ir al baño, pero en el camino ya empieza a perder.

El 20 por ciento de las vejigas hiperactivas son neurogénicas, es decir, por una causa neurológica conocida, como parálisis, mielomeningocele, tumores de la médula, tumores cerebrales, Parkinson o la vejiga neurogénica diabética. Sin embargo, el 80 por ciento de vejigas hiperactivas tiene causa desconocida y muchas personas que la sufren, además de la molestia, sienten vergüenza; entonces, no consultan, piensan que es normal y que tienen que acostumbrarse.

Los primeros síntomas son: urgencia (sensación irrefrenable de orinar o sensación de pérdida de orina inminente) y aumento del número de micciones: más de dos veces a la noche y más de 8 durante el día. Hay otros, como la urgencia provocada por el sonido del agua de una canilla, o por lavarse las manos con agua fría o el estímulo que se provoca al llegar a casa y colocar la llave en la puerta de entrada con necesidad de correr al baño. Además, el paciente advierte pérdida de autonomía, que tiene que orinar cada media a una hora y que a su vida la maneja la urgencia miccional.

La manera en que les molesta tener que orinar con urgencia. Pensemos que los seres humanos se vuelven sociables cuando controlan esfínteres y, si en la vida adulta pierden esa capacidad, se vuelven antisociales. Para estas personas, tiene mucho peso la vergüenza que implica la incontinencia y, con ello, el olor a pis. No pueden tener una conversación, o están jugando a las cartas y tienen que levantarse cada media hora para orinar; no pueden ir al cine; están pendientes de todos los baños de la ciudad en que los dejen entrar. Muchos cuentan la cantidad de cafés que han pagado y no han tomado, sólo para usar el baño. Tienen que parar en cualquier estación de servicio; los viajes largos son un problema. Y en la mujer se nota mucho el impacto en la esfera sexual, no tanto en el hombre. Las mujeres se sienten muy afectadas por la pérdida de orina –porque es un reflejo– durante la relación sexual.

Es una enfermedad que tiene varios tratamientos, algunos funcionan, otros no. Además, no hay una terapia que cure francamente de un día para otro. Uno de los métodos para mejorar es el control de los líquidos. Se le indica al paciente que tome líquido hasta las 17 para que pueda dormir de noche. También tiene que ver el tipo de bebida: las gaseosas, todo lo que tenga cafeína, como el té, el mate y el café, estimulan, al igual que el alcohol. Lo mejor es tomar agua y suprimir los picantes. En cuanto a la reeducación miccional, necesita de un paciente muy comprometido. En un niño es más fácil, porque está en etapa de hacer una conducta; en el adulto es muy difícil entrenar y reeducar. Se lo enseñamos a los pacientes, pero vemos que funciona por un tiempo, y luego decae. Con biofeedback se entrena al paciente para que contraiga el músculo de la vejiga a tiempo. Imagen y sonido se integran a una acción, la contracción del grupo muscular y de nervios que inhiben la relajación de la vejiga.

Este método surgió al observar que los grandes deportistas ven una jugada unas milésimas de segundos antes, como Maradona, y se aplicó a la reeducación de una actividad cerebromuscular. También está la electroestimulación, que puede ser de dos tipos: vaginal o rectal, y la otra es la del nervio tibial posterior. Ese nervio pasa por detrás del tobillo; allí, se coloca una agujita y se le da energía eléctrica pulsátil, con lo que cada tantos segundos hay una estimulación. Ese estímulo sube por el nervio tibial, llega al nervio pudendo, de ahí a la médula y vuelve como un reflejo de inactividad de la vejiga, la paraliza.

Funciona mientras el paciente está en tratamiento, pero luego vuelve el problema. Otra posibilidad son los comprimidos anticolinérgicos, de los que se estima son efectivos en entre el 60 y 70 por ciento de los pacientes. El inconveniente es que la vejiga hiperactiva se da con más frecuencia después de los 60 años y los trastornos cognitivos que pueden tener los adultos mayores aumentan con el uso de anticolinérgicos (inestabilidad, trastornos visuales, constipación, etc.). Además, muchos se olvidan de tomar la pastilla. La onabotulinumtoxina (conocida como Botox) cambia el panorama en ese sentido: se coloca una inyección y el paciente está bien por 6 meses a un año.

La vejiga tiene una sustancia llamada “acetilcolina”, Este tratamiento se puede emplear tanto en vejigas hiperactivas idiopáticas (sin causa conocida) y en las

Mario Fiorito era profesor de Educación Física hasta que en 2007 sufrió un accidente de tránsito y dos de sus vértebras cervicales le aplastaron la médula. En ese momento, quedó cuadripléjico, con sensibilidad “únicamente desde las tetillas hacia arriba, y un poco en ciertos sectores de las manos”, cuenta.

La parálisis le afectó también la micción. “Orinaba espontáneamente y, aunque usaba pañales, siempre estaba mojado. Esto hacía que me paspara y que tuviera escaras”.

En 2008, le buscaron la vuelta a este problema inyectándole toxina botulínica en la vejiga, por vía endoscópica. “A partir de entonces, dejé de perder orina y mejoró mucho mi calidad de vida. Si bien tengo que estar muy atento a que me coloquen una sonda cada cuatro horas para vaciar la vejiga y evitar así que suba mi presión arterial, ya nos hemos acomodado con mi esposa, dos enfermeras me atienden durante el día y Gloria en la noche”.

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